¿Qué pasa dentro de tu cuerpo cuando se dañan tus músculos?

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Qué pasa dentro de tu cuerpo cuando se dañan tus músculos

Lamentablemente, son pocos los corredores que pueden pasar una temporada entera sin sufrir alguna lesión.

Un corredor utiliza al máximo sus músculos y por ende quedan expuestos a lesiones musculares (desgarros, contracturas, etc).

Sin embargo, no es necesario que sufras de una lesión muscular para que exista daño muscular, ya que cuando exiges al máximo tus músculos suelen producirse daños que aunque sean minúsculos deben ser reparados.

Afortunadamente, tu cuerpo cuenta con la capacidad suficiente para reparar buena parte de los daños que sufren tus músculos.

Sin embargo, para ello necesita de tiempo suficiente y de los nutrientes necesarios para que tus músculos no solo queden reparados sino más fortalecidos.

Para que puedas entender un poco más de lo que pasa dentro de tu cuerpo ante la existencia de daño muscular, a continuación te contamos algunos detalles de cómo es el proceso de reparación muscular.

Los músculos

Aunque es normal ver a los músculos como una unidad (el biceps, el cuadriceps, los abdominales, etc), cada músculo está compuesto por muchísimas fibras musculares, cuyas contracciones en forma conjunta generan los movimientos.

En nuestro cuerpo existen tres tipos de músculos:

  1. a) el cardíaco se encuentra en nuestro corazón;
  2. b) el músculo liso que controla las funciones involuntarias como la digestión y la presión arterial
  3. c) el músculo esquelético que mueve nuestro cuerpo.

Por último, vale destacar que una de las características importantes del tejido muscular es que está formado por células post-micóticas, que son aquellas incapaces de proliferar o “reproducirse”, por lo que la reparación de los daños musculares está en cierta medida limitada.

Reparación del tejido muscular

La capacidad del tejido muscular para lograr una reparación funcional completa depende del tipo y la gravedad del daño sufrido.

La mayoría de los tipos de lesiones musculares suelen seguir estas fases: 1) fase inflamatoria y degenerativa aguda; 2) fase de la reparación y 3) fase de remodelación.

Ante un daño en tus músculos,  las células inflamatorias entran en acción: los macrófagos, son enviadas al sitio de la lesión y eliminan áreas del tejido dañado y lo que haya de sangre acumulada. Más tarde, los fibroblastos producen tejido de granulación.

Aunque las fibras musculares esqueléticas no pueden reproducirse a sí mismas, una pequeña población de células musculares satélite que se encuentran inactivas en las membranas celulares pueden colaborar con la reparación.

Ante la aparición de un daño muscular,  las células satélite se activan, proliferan y producen células satélite adicionales y células musculares mononucleares que resultan similares a mioblastos embrionarias (células que participan de la formación de tejido muscular).

Estas nuevas células musculares mononucleares, se fusionan con el tejido muscular existente y de esta manera se comienza a reparar la zona dañada.

Fuente: Runfitners. Puede leer el texto completo aquí http://runfitners.com/