¿El melón engorda?

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El melón es una de las frutas que siempre tenemos en la nevera durante el verano para combatir las altas temperaturas. Es refrescante y saludable, sienta fenomenal y tiene unas interesantes propiedades nutritivas. El melón se ha ganado la fama de engordar de manera infundada, porque presenta un contenido de azúcares moderado y un bajo aporte calórico.

A pesar de su dulzor, constituye un alimento ligero que contiene, según la variedad elegida, entre 30 y 60 calorías por cada 100 gramos. Más del 90% de su composición es agua, por lo que podríamos calificar al melón como el snack perfecto para hidratarnos en los días más calurosos del año y mantener la línea.

El melón no engorda más que la sandía

Es habitual caer en comparaciones cuando de adelgazar o de no subir de peso se trata. Existe la creencia generalizada de que la sandía posee menos calorías que el melón y que, por consiguiente, engorda mucho menos. Sin embargo, apenas hay diferencias entre estas dos frutas veraniegas: su valor energético es prácticamente similar.

Comer melón no supone ningún riesgo para la salud ni representa una amenaza para la dieta. En cantidades apropiadas, el melón puede estar incluido en una dieta de adelgazamiento sin existir peligro de aumentar de peso. ¿Qué más se puede pedir?

Además de contribuir a mantener unos niveles estables de azúcar en sangre, el melón disminuye la sensación de hambre y calma el apetito debido a su capacidad saciante. Por tanto, tomar trozos de melón como aperitivo es una manera de matar el gusanillo de dulce y evitar el consumo de otros alimentos menos adecuados (galletas, chocolate, patatas fritas, bollería…).

Cenar melón, ¿una buena idea?

¿Podemos disfrutar del melón a cualquier hora del día? Ten por seguro que hoy saldrás de dudas y sabrás de una vez por todas si es buena idea comer melón de noche, de si hacerlo “suma puntos” a la hora de engordar. Los expertos opinan que la fruta se debe tomar cuando apetezca, porque, al fin y al cabo, las calorías son las mismas. El valor calórico del melón no cambia cuando sale la luna ni es más escaso al amanecer.

No obstante, el melón fermenta rápidamente en el estómago y puede ocasionar molestias digestivas si se consume justo antes de ir a dormir. Tomar melón o cualquier otra fruta después de una cena copiosa no es la causa de una mala digestión, sino cenar tarde y en exceso.

Como el melón posee una gran cantidad de agua, también puede aumentar la frecuencia urinaria nocturna (las ganas de orinar por las noches) y alterar el sueño.

Fuente: Muy en Forma