Cómo tener un cuerpo fitness y súper femenino desde casa

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Cómo tener un cuerpo fitness y súper femenino desde casa

Personajes que se dedican al fitness, tales como Michelle Lewin o Eva Andressa, que han mostrado impresionantes cambios luego de varios años de trabajo constante, son un claro ejemplo de cómo las mujeres también pueden trabajar con pesas sin miedos ni otros impedimentos. No obstante, a pesar que tanto Lewin o Andressa han logrado lo impensable, hay que tener en cuenta que estas son mujeres que se dedican de lleno a este tipo de actividades, pues viven de su cuerpo, caso contrario a la mujer cotidiana que trabaja, estudia, debe mantener en orden la casa o cuidar a sus pequeños.

Sin embargo, una mujer que en verdad quiere entrenar y mejorar el estado de su cuerpo y por ende, su calidad de vida, no va a utilizar esos pretextos como tales, porque no lo son. En este caso, la decisión, los objetivos claros y sobre todo, la disciplina, serán los factores más importantes para alcanzar sus metas. Una chica fitness no se trata de ir al gimnasio y estar ahí las 24 horas del día, ni mucho menos seguir estrictas dietas o tomar suplementos carísimos.

Luciendo un cuerpo fitness femenino: el comienzo

¿Cómo deberás empezar?

Como empezaría cualquier persona dentro de este mundo: marcando sus objetivos. Puedes optar por dos caminos; perder peso y lucir un cuerpo más delgado, o bien, perder peso, reducir el porcentaje de grasa corporal, ganar fuerza y lucir un cuerpo definido.

¿Por qué es importante esto?

Pues simplemente, porque al tomar dos metas diferentes, los caminos serán también diferentes, ya que la alimentación, el ejercicio y otros factores influirán en cómo tu cuerpo va ir transformándose con el paso del tiempo.

Una mujer que solamente busca perder unos kilos no necesitará más que una dieta balanceada con un límite calórico ligeramente reducido y ejercicios de resistencia constante para progresar.

Por otra parte, una mujer que busca objetivos más específicos, debe prestar especial atención a la dieta, midiendo los macronutrientes en la misma, realizar entrenamientos de pesas previamente planificados, hacer ejercicio cardiovascular y mucho más. Sí, los sacrificios son más complejos, pero los resultados serán mucho más satisfactorios.

Recuerda que independientemente del lado de la balanza en el que decidas estar, las dietas extremas y que te matarán de hambre por varios días no son el mejor camino, pues deterioran el cuerpo y obligan al organismo a desarrollar sistemas de defensas que resultan más perjuicios a corto, mediano y largo plazo. Y si bien pueden ayudarte a desaparecer unos cuantos kilos, debes saber que no es lo mismo perder peso que quemar grasas.

¿Qué debo hacer entonces?

Pues una vez establecidos tus objetivos, toca dar manos a la obra. La transformación del cuerpo es un proceso que requiere de tiempo, y a diferencia de lo que piensan muchos, no se trata de privarse de las libertades de la vida, sino de adoptar hábitos saludables que resultan benéficos para tu persona.

Comer una rebanada de cheescake una vez cada dos semanas no será el fin del mundo, pues recuerda que no se trata en sí de qué es lo que comes, sino de que te mantengas dentro del límite calórico diario, procurando que el balance de los macronutrientes no sea perturbado por los alimentos, y claro, no olvidarse de los ejercicios. Básicamente, estos son algunos de los hábitos más benéficos y que adoptarás sin realizar cambios drásticos en tu estilo de vida.

Cambia las grasas malas por las buenas: Procura que las grasas que consumen aporten un valor nutricional real a tu cuerpo, como las sanas que podemos encontrar en el aguacate, aceite de oliva, salmón, atún, almendras y otros frutos secos, etc. Ten en cuenta que a pesar de sus beneficios, aportan un gran valor calórico (a excepción del atún y el salmón), así que debes controlar las porciones.

Reduce el consumo de sal. Es importante para evitar la retención de líquidos, lo que influye en el estado de ánimo y por ende, en los entrenamientos.

Come más frutas y verduras: Su alto contenido en fibra es excelente para aumentar la sensación de saciedad y así controlar más el consumo de energía.

Entrena constantemente. Ya hemos hablado de ello, las mujeres no tienen la capacidad de crecer tanto como los hombres, así que no debes preocuparte por ello al momento de levantar pesas. Lewin y Andressa son un ejemplo perfecto.

Haz cardio. No te olvides de los ejercicios de resistencia que te ayudarán a potenciar la quema de grasas, lo que te permitirá tener lograr una mejor definición y aumentar tu capacidad pulmonar. Una sesión de 30 minutos después de las pesas, tres veces a la semana, será más que suficiente.

Hidrátate. No lo olvides, el agua es indispensable para la vida y también para adelgazar. Al hacer ejercicio, debes aumentar el consumo, pues con el sudor se pierden muchos líquidos.

Sé constante. No está de más recordarte nuevamente que el proceso de transformación del cuerpo toma su tiempo, así que deberás ser constante y perseverante. Anímate y verás cómo luego de todos tus esfuerzos alcanzarás las metas que te hayas propuesto. ¡Mucho éxito!

Fuente: Mi Piel Sana